Ingredientes:

  • 2 filetes de salmón fresco de 150g cada uno
  • 1 manojo de espárragos trigueros sin la base leñosa
  • 10 tomates cherry cortados por la mitad
  • 1 limón cortado en rodajas y zumo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo laminado
  • 1 rama de eneldo fresco
  • 1 pizca de sal marina
  • 1 pizca de pimienta negra recién molida

Instrucciones:

  1. Atemperar el salmón. Saca los filetes de la nevera 10 minutos antes. Esto evita que el centro quede frío mientras el exterior se quema.
  2. Secado de precisión. Utiliza papel de cocina para eliminar toda la humedad de la superficie del pescado. La humedad crea vapor, lo cual es el enemigo de una piel crujiente.
  3. Preparación de los vegetales. Retira la parte dura de los espárragos y corta los cherrys. Debes ver un color verde intenso y un rojo brillante.
  4. Precalentamiento óptimo. Añade 1 cucharada de aceite a la sartén y calienta hasta que empiece a brillar, justo antes de humear.
  5. Sellado inicial. Coloca el salmón con la piel hacia abajo. Presiona ligeramente con la espátula durante 10 segundos. Escucharás un chisporroteo constante y rítmico.
  6. Cocción de la piel. Mantén el fuego medio alto durante 4-5 minutos hasta que la piel esté dorada y se desprenda sola.
  7. Integración vegetal. Añade los espárragos y el ajo a los lados del pescado. El ajo laminado se quema rápido, así que ponlo sobre los vegetales.
  8. El volteo. Gira el salmón con cuidado y añade los tomates cherry y las rodajas de limón. Verás cómo los tomates empiezan a arrugarse y soltar su jugo.
  9. Vaporización aromática. Vierte el zumo de limón y añade el eneldo. Tapa la sartén durante 2 minutos. El aroma debe ser una mezcla de tostado y cítrico fresco.
  10. Reposo esencial. Retira del fuego y deja reposar 2 minutos antes de servir. Esto permite que los jugos internos se redistribuyan de forma homogénea.