Ingredientes:

  • 1.9 kg de pollo entero
  • 15 g de sal kosher
  • 5 g de pimienta negra recién molida
  • 60 g de mantequilla sin sal a punto pomada
  • 3 dientes de ajo rallados
  • 1 cucharada de romero fresco picado
  • 1 cucharada de tomillo fresco
  • 1 cucharada de ralladura de limón amarillo

Instrucciones:

  1. Preparación y Corte Mariposa: Coloca el pollo (1.9 kg) con la pechuga hacia abajo. Usa las tijeras para cortar a lo largo de ambos lados de la columna vertebral. Retira el hueso y guárdalo para un caldo futuro.
  2. Secado y Sazonado Estratégico: Abre el pollo como un libro y presiona con fuerza sobre el esternón hasta que escuches un crujido y quede plano. Seca la piel agresivamente con papel de cocina. Nota: La humedad es la enemiga número uno de la piel crujiente. Esparce los 15 g de sal kosher por ambos lados. Si tienes tiempo, deja el pollo descubierto en la nevera durante 2 horas.
  3. Aplicación de la Pomada: En un bol, mezcla los 60 g de mantequilla con la pimienta (5 g), el ajo rallado, el romero, el tomillo y la ralladura de limón. Con cuidado, separa la piel de la carne de la pechuga usando los dedos. Introduce la mitad de la mezcla de mantequilla bajo la piel, extendiéndola bien. Unta el resto de la mantequilla sobre toda la piel exterior del pollo. Esto actuará como un barniz que se caramelizará en el horno.
  4. Horneado de Alta Intensidad: Precalienta el horno a 200°C (400°F). Coloca el pollo en la bandeja y hornea por 45 minutos hasta que la piel esté dorada y los jugos salgan claros.
  5. Control de Temperatura: Usa un termómetro de carne en la parte más gruesa del muslo. Debe marcar 74°C (165°F).
  6. Reposo Obligatorio: Saca el pollo del horno y pásalo a una tabla de cortar. Nota: No lo cubras con papel de aluminio o el vapor ablandará la piel que tanto esfuerzo te costó conseguir. Después de 15 minutos de reposo, separa los muslos, las alas y corta las pechugas en láminas gruesas para servir.