Ingredientes:
- 500g de cazón limpio y cortado en trozos
- 2 dientes de ajo grandes, machacados
- 1 cucharadita de pimentón dulce (5 ml)
- ½ cucharadita de comino molido (2.5 ml)
- ½ cucharadita de orégano seco (2.5 ml)
- 1 cucharadita de sal (5 ml)
- ½ cucharadita de pimienta negra molida (2.5 ml)
- 100 ml de vinagre de Jerez
- 50 ml de agua
- Aceite de oliva virgen extra
- 150 g de harina de trigo
- Aceite de oliva virgen extra para freír
Instrucciones:
- Prepara el Adobo: En un bol, mezcla todos los ingredientes del adobo (ajo, pimentón, comino, orégano, sal, pimienta, vinagre, agua y aceite de oliva).
- Marina el Cazón: Añade el cazón al adobo y mezcla bien para que quede completamente cubierto. Tapa el bol y refrigera por al menos 2 horas (o hasta 24 horas para un sabor más intenso).
- Prepara para Freír: Calienta abundante aceite de oliva en una sartén honda o freidora a fuego medio-alto (alrededor de 180°C / 350°F). Mientras el aceite se calienta, saca el cazón del adobo y escúrrelo un poco (reserva el adobo, ¡no lo tires!). Pasa los trozos de cazón por la harina, asegurándote de que queden bien cubiertos.
- Fríe el Cazón: Con cuidado, añade los trozos de cazón enharinados al aceite caliente en tandas (no sobrecargues la sartén). Fríe durante 2-3 minutos por cada lado, o hasta que estén dorados y crujientes.
- Escurre y Sirve: Retira el cazón frito de la sartén y colócalo sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite. Sírvelo inmediatamente, ¡bien caliente!