Ingredientes:

  • 500 g de castañas frescas
  • 10 g de sal fina
  • 100 ml de agua

Instrucciones:

  1. Lavar las castañas bajo el grifo para quitar impurezas.
  2. Realizar un corte longitudinal en forma de cruz (X) en la parte más plana de cada fruto. Nota: Asegúrate de que sea profundo pero sin atravesar la castaña completa.
  3. Sumergir las castañas en el bol con agua y sal durante 10 minutos.
  4. Precalentar el horno a 200°C mientras las castañas se hidratan.
  5. Escurrir bien el agua y distribuir las castañas en la bandeja en una sola capa, sin amontonarlas.
  6. Hornear a media altura durante 15-20 minutos. Escucha el siseo del vapor y espera a que desprendan un aroma intenso a nuez tostada.
  7. Observa que la piel se haya abierto completamente siguiendo la línea de la cruz.
  8. Retirar la bandeja y envolver inmediatamente las castañas en un paño limpio o cubrirlas con papel de aluminio.
  9. Dejar reposar durante 5 minutos para crear esa cámara de vapor residual que es la clave del pelado.