Ingredientes:

  • 800g de carne de vacuno (morcillo, aguja o aleta) cortada en cubos
  • 800g de patatas de variedad Monalisa o Kennebec
  • 2 cebollas grandes picadas en brunoise
  • 2 zanahorias cortadas en rodajas
  • 1 pimiento verde italiano picado
  • 3 dientes de ajo laminados
  • 2 tomates maduros rallados
  • 200ml de vino tinto de calidad
  • 500ml de caldo de carne casero
  • 1 cucharada de pimentón de la Vera dulce
  • 1 hoja de laurel
  • 1 rama de tomillo fresco
  • 30ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto

Instrucciones:

  1. En una cazuela de fondo pesado, calienta el aceite de oliva. Salpimienta la carne y dórala en tandas a fuego alto hasta crear una costra marrón oscuro (reacción de Maillard). Retira y reserva.
  2. En la misma olla, añade la cebolla, el pimiento y la zanahoria. Raspa el fondo para desglasar los jugos. Cocina a fuego lento hasta que la cebolla esté translúcida. Añade el ajo y el tomate rallado, reduciendo hasta que pierda el agua.
  3. Incorpora el pimentón de la Vera removiendo rápidamente para que no se queme. Vierte el vino tinto y deja reducir a fuego fuerte hasta que el alcohol se evapore y la salsa espese.
  4. Reincorpora la carne a la cazuela junto con el laurel y el tomillo. Cubre con el caldo de carne. Tapa y cocina a fuego muy lento durante aproximadamente 1 hora 10 minutos o hasta que la carne empiece a estar tierna.
  5. Chasca las patatas (rompiéndolas con el cuchillo para liberar almidón) y añádelas al guiso. Cocina 20 minutos adicionales hasta que las patatas estén tiernas y la salsa haya alcanzado una textura aterciopelada.