Ingredientes:
- 1 litro de agua mineral
- 10 g de alga Kombu (un trozo de 10 cm)
- 20 g de Katsuobushi (copos de bonito seco)
- 60 g de pasta de Miso (mezcla de Shiro y Aka)
- 150 g de tofu firme cortado en cubos de 1 cm
- 10 g de alga Wakame deshidratada
- 5 g de cebollino fresco picado finamente
Instrucciones:
- Coloca el litro de agua mineral y los 10 g de alga Kombu en la olla. Calienta a fuego medio bajo durante 10 minutos hasta que veas pequeñas burbujas subiendo, pero sin que llegue a hervir.
- Retira el kombu con unas pinzas y añade los 20 g de Katsuobushi. Apaga el fuego inmediatamente y deja reposar 3 minutos hasta que todos los copos se hundan al fondo.
- Pasa el caldo por un colador fino o una gasa estéril a otra olla limpia. Debes obtener un líquido de color ámbar claro, transparente y con un aroma ahumado penetrante.
- Añade los 10 g de alga wakame deshidratada al caldo caliente. Observa cómo las hojas se expanden y recuperan su color verde vibrante en menos de un minuto.
- Introduce los 150 g de cubos de tofu firme. Hazlo con suavidad para evitar que la estructura del tofu se rompa. Calienta el conjunto a fuego mínimo durante 2 minutos.
- Coloca los 60 g de pasta de miso en un colador pequeño y sumérgelo parcialmente en el caldo. Con una cuchara, presiona el miso contra la malla hasta que se disuelva completamente.
- Mantén el caldo caliente pero jamás permitas que vuelva a burbujear. El calor excesivo destruye las enzimas del miso y altera su perfil aromático.
- Sirve en boles individuales y corona con los 5 g de cebollino picado. El contraste térmico entre el caldo caliente y el cebollino fresco es fundamental para la experiencia.