Ingredientes:

  • 800g filetes de bacalao salado, con piel
  • 250-300ml Aceite de oliva virgen extra
  • 4-6 dientes de ajo, en láminas finas
  • 1-2 guindillas secas (opcional)
  • Perejil fresco picado (para decorar)
  • Sal, al gusto

Instrucciones:

  1. Desalar el bacalao en agua fría durante 24-48 horas, cambiando el agua cada 6-8 horas. Probar para verificar el nivel de sal.
  2. Sofreír suavemente el ajo y las guindillas en el aceite de oliva a fuego lento hasta que el ajo esté fragante y ligeramente dorado. Retirar el ajo y las guindillas y reservar el aceite.
  3. Colocar los filetes de bacalao, con la piel hacia abajo, en el aceite con ajo. Cocinar a fuego muy lento, moviendo la sartén en un movimiento circular para liberar la gelatina del bacalao.
  4. A medida que el bacalao se cocina, el aceite comenzará a espesarse. Continuar girando la sartén. Verter el aceite caliente sobre el bacalao repetidamente con un colador pequeño. La clave es crear una salsa cremosa y emulsionada.
  5. Una vez que el bacalao esté cocido (se deshará fácilmente), volver a colocar el ajo y las guindillas en la sartén. Sazonar con sal si es necesario (probar primero). Decorar con perejil fresco y servir inmediatamente. ¡A la mesa!