Ingredientes:
- 600 g de pechuga de pollo, cortada en cubos de 2 cm
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 120 g de cebolla blanca, picada finamente
- 15 g de ajo, picado
- 15 g de jengibre fresco, rallado
- 5 g de sal marina
- 300 g de arroz basmati (lavado y escurrido)
- 500 ml de caldo de pollo caliente
- 15 g de curry en polvo
- 40 g de pasas de Corinto o sultanas
- 2 g de pimienta negra molida
- 5 g de cúrcuma
Instrucciones:
- Calienta el aceite en la cazuela a fuego medio alto. Añade los cubos de pollo y cocínalos 5-7 minutos hasta que estén dorados y con un color caoba. Retira el pollo y resérvalo en un plato. Nota: No amontones el pollo o se soltará agua y no se dorará.
- Baja el fuego a medio en la misma grasa. Añade la cebolla y cocina hasta que esté transparente y suave.
- Incorpora el ajo y el jengibre. Cocina por 1 minuto más hasta que el aroma sea penetrante.
- Añade el curry y la cúrcuma. Remueve constantemente durante 30 segundos. Nota: El curry se quema rápido y amarga si se pasa de tiempo.
- Echa el arroz basmati y remueve 2 minutos hasta que el grano brille por el aceite especiado.
- Vierte el caldo de pollo caliente y añade las pasas. Sube el fuego hasta que rompa a hervir.
- Tapa la cazuela inmediatamente y baja el fuego al mínimo. Cocina durante 12 minutos sin abrir la tapa. Nota: Si abres la tapa, escapas el vapor y el arroz quedará duro.
- Apaga el fuego. Incorpora el pollo dorado y sus jugos. Mezcla con suavidad para no romper los granos.
- Deja reposar la cazuela tapada durante 5 minutos. Nota: El reposo termina de cocinar el núcleo del grano con el vapor residual.