Ingredientes:
- 300g de aguja de ternera picada
- 200g de magro de cerdo picado
- 1 huevo campero grande
- 2 rebanadas de pan de molde sin corteza
- 50ml de leche entera
- 2 dientes de ajo picados
- 15g de perejil fresco picado
- 1 pizca de nuez moscada
- 30g de harina de trigo común
- 1 cebolla blanca grande
- 1 zanahoria
- 0.5 pimiento verde
- 150ml de vino blanco seco
- 400ml de caldo de carne natural
- 1 hoja de laurel
- 1 pizca de azafrán
- 50ml de aceite de oliva virgen extra
- Sal fina al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
Instrucciones:
- Coloca las rebanadas en un cuenco pequeño con los 50ml de leche. Deja que absorba todo el líquido hasta formar una pasta homogénea.
- Mezcla la ternera y el cerdo en el bol grande con el ajo, perejil, nuez moscada, sal y pimienta.
- Añade el huevo batido y la pasta de pan hidratada a la carne. Mezcla con las manos hasta que se despegue del bol.
- Forma esferas de unos 30-40 gramos y pásalas ligeramente por los 30g de harina de trigo.
- Calienta el aceite de oliva en la sartén y fríe las albóndigas hasta que estén doradas y crujientes por fuera. Retira y reserva.
- En el mismo aceite, pocha la cebolla, la zanahoria y el pimiento verde picados muy finos. Cocina hasta que la cebolla esté traslúcida y dulce.
- Vierte el vino blanco y sube el fuego para evaporar el alcohol. Raspa el fondo para recuperar los jugos caramelizados de la carne.
- Añade el caldo de carne, el laurel y el azafrán. Espera a que rompa a hervir con fuerza.
- Reincorpora las albóndigas a la cazuela, tapa y baja el fuego al mínimo.
- Cocina durante 35 minutos y deja reposar 10 minutos más antes de servir. La salsa debe tener una consistencia de jarabe ligero.